Dientecillos

El contenido de esta web está protegido (Copyright)

lunes, 4 de julio de 2011

El obsequio del destino. Parte I

Érase una vez, un triste y solitario chiquillo que pasaba días y días en la mazmorra de la crueldad. Allí, las paredes le gritaban improperios, irritadas, la mesa le recordaba porqué estaba allí, las ventanas le mostraban lo buena que era la vida para los demás; y los barrotes miraban impasibles desde la lejanía. Nada le impedía salir de aquel calabozo, excepto él mismo; quién se negaba a verle un lado positivo a la situación en la que se encontraba.

Un día como otro cualquiera, un atrevido pájaro se coló por la ventana para terminar aterrizando en la mesa de la gran memoria. El ave aleteó nerviosa. Una falsa sensación de picor le recorrió por las plumas. La calmó con el pico y, tras esto, pronunció un comunicado al chico que yacía desolado; con la cara hundida en los brazos que encontraban apoyo en sus rodillas.

El mensaje que transmitió el pájaro hizo reaccionar al niño, ya que se acercó a la mesa. Se acercó para ahuyentar al nuevo inquilino, molesto por aquella visita.

-No quiero ir a esa estúpida fiesta-gritó mientras intentaba dar caza al pájaro.

El mensajero salió de la mazmorra por el lugar por el que había entrado y dijo:

-No creas que tienes opción, yo sólo soy el recadero, pero quien me manda es el mismo Destino.

-¿Por qué querría alguien como él…que fuera a esa dichosa fiesta?

- A mí no me preguntes, sólo he venido a traer este mensaje, y creo que ya he cumplido con mi cometido-se marchó, pero no de la manera en que lo hubiera hecho un ave normal, sino que su cuerpo se licuó, pasó a un estado gaseoso y los colores se diluyeron en un humo que fue mezclándose con el aire -creando hilos entrelazados que imitaban formas conocidas- hasta desvanecerse.

an original idea created and written by: Stev Molain(me)

All rights reserved

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Un blog no es nada sin un comentario. Sé que a lo mejor da palo o piensas que es una chorrada, pero si no posteas es posible que este blog muera de inanición y no quieres eso, ¿verdad?